Nuestros inicios definen cómo empieza todo

Debemos saber…

Durante la década de los sesenta, el psiquíatra y psicoanalista John Bowly (1969) formuló la llamada “teoría del apego”, actualmente, nombrada como una de las más revolucionarias en el campo de la psicología (Moneta, 2014). En ella, se especifica la influencia de las experiencias tempranas (producidas durante la infancia con nuestros progenitores) en nuestra salud mental (Bowly, 1969). Tal teoría, refleja la importancia de conocer cómo se relacionaban nuestros padres con nosotros, nosotros con ellos y las experiencias vividas durante la niñez, ya que tales factores determinarán la construcción de nuestra personalidad y cómo interpretamos el mundo (Feeney y Trush, 2010).

Ahora bien, ¿mi bienestar psicológico solo depende de lo vivido durante los primeros años de vida?

La respuesta a esta pregunta es, claramente controvertida a nivel científico. Durante nuestra infancia construimos el estilo de apego: la forma de relacionarnos y vincularnos con el mundo exterior y los otros (Feeney y Trush, 2010). Consecuentemente, las teorías más conservadoras afirman que el estilo de apego establece sus cimientos durante la infancia, creando así nuestra personalidad (Rosseti y Botella, 2017). Desde este punto de vista, se considera que las personas pueden evolucionar, pero nunca cambiar su estilo de apego, ya que éste permanece en el inconsciente siendo la base de nuestra personalidad, un sello identitario que condiciona cada momento de nuestras vidas (Moneta, 2014).

En la actualidad, existen teorías innovadoras que postulan una nueva hipótesis: defendiendo que el ser humano – durante el proceso de crecimiento – experimenta nuevos tratos con diferentes personas, entornos, ideas y creencias. Estar en contacto con un entorno diferente al que vivimos de pequeños permite al individuo evolucionar, cambiar su forma de ver e interpretar el mundo, cambiando así los cimientos de su personalidad, la forma de vincularse: su estilo de apego (López y Felix, 2006).

¿Qué tipos de apego existen?
Según la teoría del apego (Bowly, 1969), existen cuatro tipos de apego que determinarán rasgos importantes de nuestra personalidad:
🌻  Seguro, derivado de niños con un alto nivel de socialización y exploradores.

🌼 Evitativo, característico de infantes que evitan el contacto cercano y muestran más interés en los juguetes que en las personas.

🌷Ambivalente, niños que protestan, se enfadan y muestran malestar al separarse de sus cuidadores.

🌹Desorganizado (Main y Solomon, 1986). Caracterizado por bebes que responden de forma aprensiva o contradictoria a sus figuras de referencia.

En definitiva, nuestra infancia nos proporciona muchas respuestas acerca de cómo somos y porqué actuamos así. Vincularnos positivamente con los demás, buscar la socialización promueve un apego seguro y disminuye el riesgo de malestar psicológico.

Figura1. Representación metafórica del establecimiento de un vínculo seguro.

Referencias bibliográficas

Bowlby, J. (1969). Attachment and Loss, 11. Atachment. New York, Basic Books.
Feeney, B. y Thrush, R. (2010). Relationship influences on exploration in adulthood: the characteristics and function of a secure base. Journal of Personality and Social Psychology, 98, 57-76.
Moneta, M. (2014). Apego y perdida: redescubriendo a John Bowlby. Revista Chil Pediatr, 85(3), 265 – 268.