La comunicación abre las puertas a la evolución.

Debemos saber…

Si nos remontamos a 2.5 millones de años atrás, nos encontramos delante de las primeras especies del género Homo: delante de nuestros antepasados.

Juntamente con ellos, observamos los llamados Choppers, las herramientas más antiguas conocidas hasta a la actualidad. Resiguiendo este hilo evolutivo de la historia, podemos ver como ambas tienden a evolucionar de forma progresiva, dando lugar al Homo sapiens y a herramientas tan complejas como un Smartphone.

Ahora bien, ¿cómo hemos conseguido evolucionar con el tiempo?

La evolución del Homo y sus herramientas se relaciona con la creación y uso del lenguaje (Serrano, 2007): gracias a la comunicación (verbal o no verbal) nuestros antepasados pudieron enseñar -de generación en generación- el uso de los Choppers, logrando un aumento de su efectividad y una mejora de su uso. Así mismo, la enseñanza del conocimiento fue posible gracias al descubrimiento del fuego, el cual significo un antes y un después en la comunicación humana, siendo el primer punto de reunión comunitaria documentada hasta la actualidad.

De esta manera, el ser humano aprende a comunicarse, y lo hace mediante tres estilos de comunicación que aún predominan en la actualidad: el estilo pasivo, asertivo y agresivo (Aragón y Díaz, 2003).

Los estilos de comunicación fluctúan entre las relaciones: la forma cómo hablas con tu pareja, ¿es igual a cómo hablas con un familiar o amigo? Posiblemente no, y la explicación se encuentra en el estilo predominante: una comunicación pasiva implica considerar que el otro es más importante que tu mismo/a, un estilo agresivo se identifica con aquel quien considera que solo importa él/ella mismo/a, y finalmente, un estilo asertivo se identifica con la ecuanimidad: somos iguales. ¿Con cuál te identificas tú y con quién?

Cuando el estilo asertivo predomina dentro de una relación, obtenemos mayor intimidad y confianza en el otro, permitiéndonos así, expresar y satisfacer nuestras necesidades y las del otro (Baracaldo, 2017).

¿Cómo puedo comunicarme de forma asertiva?

🌻Observa qué estilo de comunicación predomina en tus relaciones.

🌼Si el estilo agresivo o pasivo tienen mayor presencialidad necesitaremos identificar el motivo y buscar un cambio.

🌷 Pensemos qué gestos, tonos de voz, palabras… utilizamos con él/la otro/a y preguntémonos cómo puede ser interpretado por él/ella.

La comunicación nace por la necesidad de relación, permitiéndonos establecer vínculos entre iguales que nos aportan a la sociedad (al conjunto). Ser conscientes de nuestro estilo de comunicación predominante, nos ayudará a establecer y mejorar la calidad de los vínculos personales.

Figura 1. Esquema resumido de la historia evolutiva del conocimiento humano.

Referencias bibliográficas:

Aragón, R., y Díaz-Loving, R. (2003). Patrones y estilos de comunicación de la pareja: Diseño de un inventario. Anales de Psicología/Annals of Psychology19(2), 257-277.

Baracaldo, A. (2017). Estilos de comunicación para el afrontamiento del conflicto en la convivencia marital. Revista Logos, Ciencia & Tecnología8(2), 145-158.

Martín Serrano, M. (2007). Evolución e historia en el desarrollo de la comunicación humana.